lunes, 23 de abril de 2018

REMORDIMIENTOS. CULPA. MALESTAR

Hace tiempo que le doy vueltas a este tema. Los remordimientos, la culpa, el malestar.

Cuando te quedas embarazada tu mundo cambia. ¿De verdad dejamos de ser personas para convertirnos solo en madres?

Parece que todo lo que has vivido ya no existe. Solo existe tu faceta de madre. Da igual que hayas descubierto una cura contra la peor enfermedad del mundo, eres madre y todo queda relegado a un segundo plano.

Entender por donde van los tiros...

Desde el momento en que te conviertes en madre, la culpa y el remordimiento se apodera de ti. Puedes sentir hasta un malestar que no te deja vivir en paz.

¿Pero por qué? ¿Está en la naturaleza de la mujer sentirse así?

Yo me siento culpable mil millones de veces a la semana. Cuando no es porque chillo a mi hija en un momento de desesperación, es porque ella se queda llorando en brazos de su padre mientras me voy a trabajar, o cuando se pone mala y me llaman del cole y mando a la abuela porque yo no puedo ir. O la conciencia no me deja tranquila porque la convenzo de irse con los abuelos un rato para poder tener ese momento para mi. Sea para cocinar, que me encanta, sea para ducharme tranquila o sea simplemente para tirarme en el sofá y ver una serie. O siento remordimientos en el momento en que unos compañeros me dicen, al salir nos vamos de birras, te vienes? Y mi respuesta es No, tengo que ir a casa que me espera la niña, pero por dentro grito QUIERO IR!!! QUIERO TIEMPO PARA MI, necesito momentos de desconexión, sea tomando unas cervezas o tumbarme en la cama mientras me leo un buen libro y no hay nada más alrededor.


Pero la culpa, el remordimiento por sentirte mala madre, que no llegas a la altura, que has tenido un pensamiento impropio de madre no te deja vivir. Ahí está tu Pepito Grillo particular diciéndote... esto no es bueno para ella. Deberías sentirte afortunada por la familia que tienes. No deberías quejarte tanto por temas tan tontos. La peque te quiere a pesar de no ser la mejor madre del mundo y así, mil cosas más.

Y mi pregunta es: ¿esto no lo hacemos nosotras mismas porque nos exigimos demasiado? ¿nuestras madres o abuelas se sentían de esa manera? ¿hoy día, la sociedad nos mira con más detenimiento y esto hace que no sepamos si lo estamos haciendo bien o mal?

Decidme, ¿vosotras también os sentís así? ¿No estáis cansadas de la p******a culpa? ¿no os gustaría tener un unicornio en vuestra conciencia gritando miiiiiiiiii, en vez de un Pepito Grillo molestando en todo momento?

jueves, 19 de abril de 2018

CHEERZ PIENSA EN ESE DÍA TAN ESPECIAL PARA LAS MADRES

Dentro de poco llega el gran día para las mamis, nuestros peques nos prepararán un desayuno especial, una manualidad o nos comprarán algo que piensen que nos encantará. 

Ya sabéis que hace poco tuve la oportunidad de colaborar con CHEERZ y quedé encantada con el resultado. Era la primera vez que utilizaba una aplicación para preparar un álbum de fotos y como dije, no será la última vez.

Así que imaginaros cómo me sentí cuando me dijeron que querían volver a colaborar, pero esta vez para mi día, porque sí, soy de las que piensa que el día de la madre es muy especial para todas nosotras.

¿Por qué? Muchas madres, por no decir todas, estamos sometidas a mucha presión. La sociedad, el trabajo, la casa, la familia, ... hay mil cosas que anteponemos a nosotras y sí, es un error, pero lo hacemos y la mayoría de veces solo lo hacemos por ellos. Nuestros hijos, nuestra familia. Y este día, el día de la madre, es nuestro día, porque nuestros niños nos enseñan, si se puede, todavía más, cuánto nos quieren y en mi casa, ese día yo no hago nada. Soy la reina y lo único que tengo que hacer es pedir y mis deseos serán concedidos.

Pero a lo que voy, CHEERZ también ha pensado en nosotras, las mamis y en ayudar a nuestras parejas e hijos a elegir un regalo que pueda albergar algo tan bonito como son los recuerdos y por ello han creado la Colección Día de la madre, que se compone de:


Este álbum de fotos es para las madres más originales. Un álbum con un temática floral inspirada en los cerezos japoneses de Sakura, personalizado e impreso de alta calidad, lleno de recuerdos e historias para recordar siempre juntos.

¿Por qué elegir un álbum de fotos para el Día de la Madre? La vida de una madre está llena de recuerdos especiales: la primera vez que coges a tu bebé en brazos. El primer baño. La primera sonrisa. Una mirada cómplice. Sus primeros pasos... y es que ELLOS crecen rápido y nosotros nos hartamos de hacerles fotos que conservamos en formatos digitales pero ¿qué pasa cuando estos fallan, o perdemos el móvil, o no tenemos espacio suficiente y empezamos a borrar recuerdos o, simplemente, acaban cayendo en el olvido todas esas fotografías? ¿Nos quedamos sin recuerdos? ¡Ni de broma!



Ahora, gracias a CHEERZ tenemos la oportunidad de reunir todos estos recuerdos únicos y llenos de ternura para que puedan pasar de generación en generación y así viajar en el tiempo de la mano de nuestros hijos. ¡Porque nuestras fotos de hoy son sus recuerdos de mañana!


¿Sois mamás de las que piensan que una imagen vale más que mil palabras? ¿Tenéis ese momento único, una imagen que quita el hipo? ¿Te gusta que esa imagen esté en un lugar privilegiado de tu casa y que todo el mundo pueda verla?


Entonces ya lo sabes: este es tu regalo perfecto. Un marco de fotos metálico bañado en oro rosa para regalar a tu madre o en mi caso, que mi peque me lo regale y con esa foto única em formato cuadrado 10 x 10 cm y donde además puedes añadir, en la parte posterior, unas bonitas palabras o, para los más atrevidos, un poema.


Y es que debería ser obligatorio, en un día tan especial tener algo que te recuerde ese momento único e irrepetible.


Doce imanes dentro de una preciosa cajita florar, inspirada en cerezos japoneses.

12 imanes vintage que nos transportarán al pasado con recuerdos del presente, que queremos guardar para el futuro.


Doce fotos, para doce imanes vintage, en el formato 8.2x6.8cm, para poderlos pegar en todas las superficies metálicas y así tenerlos siempre presente. 


12 imanes que se pueden personalizar completamente con el borde de diferentes colores e incluso poder añadir nuestra propia frase, acompañada de un emoji. Doce imanes que decorarán nuestra nevera, para que cuando estés delante de ella te rías recordando ese momento, que muchas veces olvidamos.


Y como CHEERZ quiere que tengas sí o sí tu regalo tan especial tenéis la oportunidad de conseguir un 25% de descuento en tu pedido con este código: TUALBUM (compra mínima de 20€) válido hasta el 01/07/2018 a las 23.59 ¿De verdad te vas a perder esta oportunidad?

miércoles, 18 de abril de 2018

ENTREVISTA A...

Estoy muy ilusionada con esta nueva sección. 

Cada jueves, a partir de ahora os voy a traer una entrevista de algún blog que me guste o recomendación directa a blogs o vlogs que sigo desde hace tiempo, no siempre serán pensado en maternidad, pues me gusta seguir otras tendencias.

Y aquí traigo a mi primera víctima para la entrevista, ¿Queréis saber quién es?

Pues ella es una chica con la que me llevo genial. La conocí a través de las rr.ss. Me gustó porque no tiene pelos en la lengua y se puede hablar con ella de cualquier tema. Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, pero a mi siempre me ha respetado, y ya sabéis lo IMPORTANTE, que es para mi, el respeto hacia los demás cuando no se está del todo de acuerdo.

Al principio, cuando la vi por rrss me llamaron la atención sus posts, empecé a leerlos y me di cuenta que como yo, explica su vida sin tapujos y con sus propias palabras, es decir, que cualquiera de nosotras nos podemos sentir identificadas, por ello empecé a seguirla. Es verdad que por culpa de las rrss se ha visto una faceta de ella que engaña. Ha estado metida en algún "fregao", pero es que es una chica sin pelos en la lengua, que le repatea el momento en que le faltan al respeto o intentan imponer su pensamiento. Eso ha hecho que algunas personas de blogsfera la vean de una manera diferente (y lo sé de buena tinta, porque a mi me pasó hasta conocerla más profundamente, que es cuando pasé a llamarla amiga).

Es el claro ejemplo de que a un libro no se le debe medir por su portada, porque muchas veces lo que tiene en su interior es lo que cuenta y lo que realmente te hace ver quién es. Y si realmente quieres conocerla, creo que este es el momento, pues con el corazón en la mano os digo que esta chica vale su peso en oro, porque tiene el corazón enorme.

Así que sin más dilación os dejo con ella:

http://www.liditaswan.com/
 
Hola Lidita. Cuéntame, ¿Qué te empujó a empezar con el blog?

En primer lugar mi blog nació de la idea de obligarme a seguir una dieta, y ahí contar cada semana como iba. 
Cuando me metí en twitter y empecé a hablar con personas y vi el tema maternal me encantó el tema, entonces decidí que mi blog iba a ser algo más personal tirando a la maternidad. Un lugar donde poder decir todo lo que quería, pero enfocado principalmente en mi papel  como madre.

¿Qué es lo mejor que te ha dado la blogsfera?

 Lo mejor de la blogsfera sois vosotras, ya sabes, la cantidad de gente bonita que he encontrado, quien me ha regalado momentos inolvidables y sobretodo a gente que a día de hoy quiero como si las tuviera a mi lado. Amigos, de esos, que se describen con letras en mayúsculas.

¿Y lo peor?

Lo peor es la envidia, la necesidad de hacer daño de muchos, las críticas no constructivas. No entiendo que haya tanta competencia, si esto no se trata de competir, si no de compartir.

¿Siempre quisiste ser madre? Cuéntame el por qué de tu respuesta.

Siempre quise ser madre, desde muy joven, además uno de mis miedo era ser estéril, y ahora que ya lo soy me da igual tener más hijos o no.

 

¿Qué consejo le darías a tu hija si solo pudieras darle uno?

Que sea ella misma siempre. Que haga lo qeu sienta y que no se preocupe por el que dirán, porque haga lo que haga siempre habrá quien la critique.
Cuando eras pequeña, soñabas que de mayor serías...




Cuando eras pequeña soñabas que de mayor serías....

Uff, he soñado tantas cosas, recuerdo que de pequeña quería ser peluquera, luego quise ser maestra y al final ni una cosa ni otra, pero lo que sí tuve claro siempre era que quería ser madre, y uno de mis miedos era que pudiese ser infértil.

¿Qué te gustaría hacer en un futuro cercano?

Me gustaría encontrarme y ser yo, con lo bueno y con lo malo. No esconderme, decir lo que siento y vivir pensando en mí y no en los demás. 

Pero uno de mis propósitos cercanos es poder trabajar de Coaching emocional, es un sueño que quiero cumplir y que si la cosa no va mal, lo haré. 

Hace relativamente poco que has comenzado en este mundo de la blogsfera maternal, pero desde el primer día tu blog ha dado de qué hablar, tienes muchos seguidores y visitas. Cuéntame... ¿Cuál es tu secreto?

¿Secreto? Pues creo que ninguno, aunque quizás lo que más se valore de mí es que escribo tal cual pienso, no intento escribir para gustar a los demás, si no para gustarme a mi, y es una manera de llegar a los demás.

Por último, recomiéndame un blog que siempre hayas seguido y que está en el top de tu lista.

Tengo muchísimos blogs que recomendaría y me pones en una tesitura muy jodida jajajajajaja. Pero bueno si tuviese que elegir un blog, no me cabe duda que aunque sea uno de los que más da que hablar, Diario de una madre Rebelde es de mis preferidos y no es cuestión de ser subjetiva porque quiero mucho a quien lo escribe, si no porque de verdad me gusta y bastante.



Bueno y hasta aquí esta pequeña entrevista a Lidia, una mujer que quiere un futuro muy bonito para ella y su familia y a la que le deseo todo lo mejor. Espero que ese sueño próximo que quiere que se cumpla, llegue sin más dilación y le haga, si cabe, todavía más feliz. 

Por mi parte solo recomendaros una vez más su blog, donde nos habla de su maternidad y de todos aquellos temas que le gustan y por supuesto, los que no le gustan.¡Ah! y se me olvidaba recomendaros una de las facetas que más me gustan de ella: LA COCINA! :) tiene unas recetas estupendas para poder hacer en familia 

martes, 17 de abril de 2018

VIDAS PERFECTAS EN RRSS. ¿SON REALES?

¿Cuántas veces has entrado en una red social y te has encontrado con esa foto perfecta, de una familia perfecta, con una pose perfecta y te has dicho, por qué yo no tengo esta vida?

A mi me ha pasado más de una vez. La red por excelencia para ver esto es Pinterest, así que intento evitarla para no llevarme el desencanto habitual al no verme reflejada en sus fotografías. No sé si es que me organizo fatal o es que esas personas tienen mucho tiempo libre, pero sí, ves esas fotos de "vidas perfectas" y depende del momento del día pues se te viene un mundo encima.

A mi me pasaba cuando estaba en casa, tumbada en el sofá, después de un día de trabajo duro en la oficina. La niña jugando por donde le daba la gana y dejando juguetes y lo que encontrara por el suelo del comedor, de la sala, de su habitación, de la nuestra...

Entonces entraba en una RRSS y ahí estaba. La foto perfecta. La familia perfecta. La casa impoluta. Miraba a mi alrededor y pensaba: ¿Esto es real? ¿De verdad tienen tiempo y energía para tener todo perfecto? Mierda! ahora tengo que levantarme y dejar mi casa bonita, pero no me apetece. Solo quiero estar un rato tumbada en el sofá o tirada en el suelo con la peque jugando con los coches.

Así que le fui dando vueltas. Empecé a mirar con sumo detalle cierto tipo de fotos. ¿Realmente es tan perfecto todo lo que vemos? ¿De verdad sus vidas son así de happy flowers? ¿Siempre sonriendo y sin nigún problema aparente?


Sinceramente, pienso que no son perfectas. Nadie es perfecto, así que es imposible que sus vidas sean TOTALMENTE perfectas. Pero sí creo que mucha gente es así por naturaleza. Ordenada, feliz, siempre sonriendo y viendo la parte buena de la vida. 

Yo lo reconozco, mi vida no es nada pinterest y para ello solo tenéis que entrar en mi perfil de instagram para ver que no hay nada perfecto (eso no significa que no encuadre la foto y le ponga algún filtro, que a todos nos gusta mejorar), pero es que ha llegado un punto de mi vida, de mi maternidad, que me da igual. Es la vida que tengo, es la vida que vivo y me gusta enseñarla tal y como es, sin maquillar. 

Lo mismo me pasa en el momento de la pose familiar. ¿Cuántas fotos os hacéis hasta llegar a una mínimamente decente? Yo puedo llegar a hacer una ráfaga de 80 fotos para poder elegir una en condiciones y al final qué pasa? que tardo tanto en elegir la foto en ponernos, en hacer algo, que o la niña se cansa, o nosotros salimos con cara de perros porque estamos enfadados y sí, un día (esta semana santa) dije, quiero una foto de los tres, me da igual que no salga perfecta. Nosotros no lo somos. Y esto es lo que salió:

No está nada mal, aunque los pelos volando no es que queden muy pinterest
No me gustan las apariencias. Soy de las que siguen un refrán a rajatabla: DIME DE QUÉ PRESUMES, Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES.
No sé si es la edad, si es mi pasotismo habitual para que nada me afecte más de lo necesario, o qué, pero me gustan las vidas imperfectas. Me gusta verme reflejada y por ello, no me gustan lo libros donde los autores nos sacan protagonistas perfectos físicamente, porque no me veo reflejada. No sigo a maternidades perfectas. Sigo a maternidades reales, porque me ayudan a sobrellevar momentos duros, me ayudan a darme cuenta que aunque a veces lo vemos todo negro y pensamos que no vamos a salir, hay gente que está igual y entonces no te sientes tan sola en todo este mundo.

A la gente que le gusten estas vidas tan perfectas, como digo, las RRSS están repletas, pero si realmente queréis conocer a madres con maternidades reales, os puedo pasar a grandes amigas y blogueras que nos enseñan que nada es perfecto y que no tenemos que morir por ello.

Ah! Y a las marcas les interesa que tengas seguidores, no que tu casa esté totalmente recogida e impoluta 😜😜😜

viernes, 13 de abril de 2018

RECETA: MI VERSIÓN DE LA CHARLOTA DE FRESAS

He pensado que hoy es un día perfecto para subir una receta y qué mejor que la receta de un postre, que en casa, a todos les encanta.

Es rápida, fácil y refrescante y ahora con el tiempo de las fresas, qué mejor que un postre para toda la familia?

Hace poco fue el cumpleaños de mi madre y como no, me llamó y me pidió que le hiciera esta tarta. Creo que es de sus preferidas

Aquí os dejo los ingredientes:


- 6 hojas de gelatina
- 250 gr de fresas
- 200 gr de azúcar
- zumo de 1 limón
- 1 yogurt natural (también sirve si tienes de fresa)
- 400 gr nata líquida para montar

Base de nuestra tarta:
- En un principio la Charlota de fresas lleva una base de bizcochos soletilla. Pero como la cumpleañera le gusta esta tarta, pero no los bizcochos, hice una base de galleta y para ello utilicé:
- Galletas Maria
- 90 gr mantequilla


RECETA:

Normalmente, lo primero que hago es hacer la receta de la tarta, pero esta vez, como debía hacer una base de galletas y es mejor que repose, hice primero la base. Para ello no hay nada más fácil que coger una ristra de galletas Maria, ponerlas en la picadora y darle al botón. 

Si no tenéis picadora, no hay problema. Se ponen las galletas dentro de una bolsa de plástico y con un rodillo se aplastan.



Cuando tenemos arena de galletas, fundimos la mantequilla en el microondas y mezclamos con las galletas.

Para que salga mejor, forramos nuestro molde con papel de hornear y ponemos la masa que se nos ha hecho con la galleta y mantequilla y aplastamos con una espátula, cuchara (mojada un poco en agua) o con los mismos dedos.

Metemos el molde en la nevera, para que la base se endurezca.

Ahora pasamos a la receta del pastel, y siempre empiezo por poner las 6 hojas de gelatina en agua muy fría. Tienen que hidratarse, así que deben dejarse un mínimo de 10 minutos.

Mientras las hojas de gelatina se están hidratando, en un vaso para triturar pongo el azúcar, el zumo de limón y las fresas (siempre las corto un poco) y trituro la mezcla.

Cuando está bien triturado, lo pongo en una cacerola, a fuego lento durante 10 minutos, aproximadamente. IMPORTANTE! nunca se debe dejar de remover, pues lo importante es que esté caliente, pero que no hierva.

Pasados los 10 minutos, sacamos la cacerola del fuego y añadimos la gelatina (bien escurrida) a la mezcla y batimos. Lo dejamos apartado para que se enfríe.

Ahora nos ponemos con la nata. Para ello, si tienes una máquina con varillas, deberás poner la nata para montar. Para que monte mejor, normalmente, pongo el bol que voy a utilizar en la parte de la nevera más fría, o si no tengo sitio, directamente en el congelador. La nata, también la tengo en la nevera. Montamos la nata.

Cuando la mezcla anterior de fresas, esté ya templada o fría, añadimos el yogurt (natural o de fresa) y mezclamos.

Lo último que nos queda es juntar la mezcla con la nata y para ello, nos ayudaremos de una espátula y de paciencia, pues para que la nata no pierda cuerpo, lo importante es ir juntando poco a poco los ingredientes y hacer movimientos envolventes. 

Normalmente yo pongo un poco de la nata en la mezcla. Lo hago para que la mezcla se asiente y coja fuerza. Entonces, poco a poco voy pasando esta mezcla al bol donde tengo la nata y con la ayuda de la espátula voy haciendo movimientos envolventes.

Cuando está totalmente mezclado, sacamos el molde de la nevera, comprobamos que la base está totalmente fría y echamos nuestra mezcla. Y metemos en la nevera.

Debemos dejar que cuaje, como mínimo 3 horas. Yo, normalmente, la hago un día antes del evento, para que esté más consistente.

POR CIERTO! Si hacéis la receta, pero con los bizcochos, en vez que con la base de galleta, solo se tendrá que poner la base del molde llena de bizcochos soletilla, echar la mezcla y por arte de magia, esos bizcochos subirán hacia arriba. Dejando la base arriba y para desmoldar solo tienes que darle la vuelta.

Lo último que quedaría sería la presentación. Como mi pastel era con base de galleta, simplemente cogí unas fresas que me sobraron y las corté por encima. Si la base la haces con los bizcochos y quieres hacer la auténtica charlota de fresas, solo tienes que poner los bizcochos alrededor, de pie y las fresas sobrantes cortadas por encima. 

Realmente es una tarta deliciosa y refrescante. A los peques les encanta por ese sabor a fresas con un toque más dulce.

martes, 10 de abril de 2018

CUANDO ME SENTÍ LA PEOR MADRE DEL MUNDO

Lo recuerdo como si fuera ayer... 

La peque tenía seis meses y nos fuimos a una reunión familiar. Llegamos al restaurante y fuimos a sentarnos. Me puse a la peque en mi regazo y mientras hablaba con un familiar sobre la peque y mi cambio de imagen (fue la época en la que empecé a perder tantos kilos), me di cuenta que no había cogido una cosa del bolso, así que con la niña en mi regazo fui a cogerlo, y ella que estaba haciendo pedorretas para que se rieran nuestros familiares se cayó.

Literalmente se cayó de mis piernas, se fue hacia atrás y yo no reaccioné. Me quedé quieta. Cayó de espaldas al suelo y me quedé helada. 

Dos segundos y entonces empezó lo peor, su llanto. Lloraba como si no hubiera un mañana, a gritos, lagrimones tan grandes como ella. No había qué la calmara. Salí del restaurante, me fui con ella y mi medio limón a la calle. Y entonces, ahí, mientras la cogía en brazos y me sentía la peor madre del mundó exploté. Me puse a llorar. No podía parar. 

¿Pero cómo se me había podido caer? Ella es lo más preciado que tengo. Por ella daría la vida y se me ha caído de mi regazo y lo peor es que no he sabido reaccionar para cogerla a tiempo, para que se quedara en un susto. Era imposible sentirse peor. 

Algunos familiares que todavía no habían llegado nos vieron en la calle. Viéndome llorar se preocuparon y una de ellas se paró a hablar conmigo. 


Recupero esta foto de ella, después de la caída, con su actitud siempre sonriente
- Sé que te sientes la peor madre del mundo, pero a todas nos ha pasado. A mi, el peque se me cayó con dos meses, se resbaló de mi brazo. Por suerte no fue nada, como a tu peque. Es más el susto que nos llevamos nosotras que otra cosa, así que ahora sácalo todo. Desahógate y no te fustigues más.

Esas palabras me ayudaron a calmarme, pero igualmente, me sentí lo peor. 

En el momento en el que nacen te haces la promesa que cuidarás de ese bebé con tu vida. Es tu mundo y tienes que cuidarlo, pues ellos están indefensos. Yo, su madre, la persona más importante en su vida (junto a su padre) en ese momento dejé que se cayera. No reaccioné, no hice nada. 

Todo esto hizo que pasara el peor día de mi vida. Finalmente la peque se calmó. Cogió la teti y al rato se quedó dormida. Luego cuando se despertó ya no se acordaba de nada, pero el chichón de su cabeza me lo recordaba constantemente.

La peque ha tenido otras caídas. Cuando ha empezado a andar, el día que se rompió los dientes, que sé que ya conocéis la historia, pero si no, os la dejo aquí. Pero ese día, el día que se cayó de mi regazo, haciéndome sentir la peor madre del mundo no se me pasará en la vida.

¡Ah! y sí, la he salvado de otras  caídas, como la vez que casi se cae de cabeza del sofá. La cogí de un pie y la levanté volando... Ella, riéndose a carcajadas, pensando que era un juego y yo aliviada porque esta vez fui lo suficientemente rápida para que no volviera a pasar.

¿Y vosotras? ¿Se os ha caído vuestro bebé de los brazos? ¿Os habéis sentido tan mal como yo?

martes, 3 de abril de 2018

CRIANDO A UNA PEQUEÑA CONSENTIDA

Desde que la peque nació, tuve claro que le querría dar todo aquello que yo no pude tener, pero siempre, enseñándole el valor de las cosas, del esfuerzo y sobre todo de que el dinero no crece en los árboles.

Desgraciadamente, mi medio limón y yo, laboralmente hablando, no tenemos mucha suerte. Yo tengo trabajo (y parece que mi situación mejora), pero él ahora mismo está en el paro, pero aunque no estuviera, nuestros sueldos, juntos, era como el de uno solo. De ello tenemos que sacar para pagar facturas y primera necesidad (como comida). Pocas veces nos damos un capricho y el mes que lo hacemos, al siguiente, podemos renquear un poco. Además, recibimos algo de ayuda para poder llegar a fin de mes, porque os digo yo, que si no, no llegamos, por muchos malabares que hago con las cuentas.

Hay una cosa que siempre hemos tenido clara a la hora de tener a la peque, y era el colegio donde queríamos que fuera. Yo me enamoré del sistema educativo de ese colegio desde que lo conocí y encima, cerquita de casa. Pero el cole es concertado, así que una pequeña parte del sueldo se nos va en su educación, sinceramente es lo que menos me importa, pero significa que lo poco que podíamos a ahorrar para un caprichito, ahora no lo tenemos.

Así que tampoco tenemos dinero para que alguien nos la cuide por la tarde (hablo de cuando mi marido tenía trabajo). Y como no podemos conciliar con los horarios que tenemos (o mas bien teníamos), muchas veces, por no decir cada día (entre semana) teníamos que tirar de los abuelos (maternos) para que nos la cuidaran hasta que uno de los dos (yo), llegara a casa.

Sé que los abuelos están como locos con su nieta. Es la niña de sus ojos y se les nota, solo hay que poner un barreño debajo de su cara cada vez que hablan de ella, porque un día con la baba, salimos nadando. Yo me siento orgullosa de ello y sé que, ya que a mi no me pudieron dar muchas cosas (porque económicamente estaban como nosotros ahora), quieren compensar con dinero esa carencia. Pero no me parece bien.

Os explico el tema en profundidad lo que nos estuvo pasando mientras mi medio limón tenía un trabajo de tarde.

La abuela iba a buscarla al cole cada día. Y cada día pasaban por una tienda o bazar y la peque se encaprichaba de algún muñeco o juguete. Sin pensárselo, la abuela se lo compraba y la niña tan feliz.
¿Qué pasaba con ese juguete al día siguiente? Que se había olvidado de él, porque volvían a pasar por una tienda o bazar, donde veía uno nuevo y lo quería y, por supuesto, la abuela se lo compraba.
Si eso pasara de vez en cuando, de verdad que no me importaría, pero pasaba cada día. Cada día de la semana que ella iba a buscarla. Así que imaginaros el panorama cuando mi medio limón o yo íbamos a recogerla. Sí o sí quería algo y nosotros no se lo comprábamos. Nos armaba el cirio del siglo, se cabreba, lloraba y gritaba. Daba igual que le intentaramos explicar algo, porque no lo entendía. Y es que el día que no tenía un peluche nuevo, tenía un muñeco de goma pequeño, si no un huevo kinder (mejor no os hablo de los dichosos huevos, porque no se los come, ella ese chocolate lo odia, ella quiere lo que hay dentro).
Día tras día tenía un juguete diferente.


Entonces llegó el momento de que su padre se quedó en paro. Las cosas cambiaron, mi marido empezó a ir a recogerla al colegio cada tarde. Y como no, se la liaba cada día. Él no lleva un duro en la cartera y cuando digo ni un duro, es que por no llevar, no lleva ni 10 céntimos. Así que la niña quiere un juguete nuevo. El padre le dice que no puede porque no tiene dinero y porque no le parece normal que se le compre algo cada día y entonces la peque estalla en una señora rabieta. De esas de grito, lloro y me paso 20 minutos de reloj llorando y moqueando por las esquinas.

Como digo a la peque por mucho que se lo quieras explicar, no lo termina de entender, pero cuando quieres hablar con la abuela eso sí que es darse contra una pared. Su frase favorita es: los padres están para educar y los abuelos para malcriar. Pues sí, ella sigue esa regla a raja tabla. El problema... que tenemos a una pequeña consentida. En cuanto ella ve una sola lágrima en la peque, corre rauda y veloz a comprarle algo, para que no llore más. La niña consigue lo que quiere después de la rabieta y cuando llego yo, lo primero que hace es enseñarme su nuevo juguete y dejarme claro quién se lo ha regalado.

No sé si con estas palabras os puedo transmitir la impotencia y la rabia que siento. Pero es así. Me siento mal, muy mal. Porque ella ha pasado por la misma situación en la que estamos nosotros y, es verdad, no tuvo tanta ayuda como nosotros, pero de ahí a socabar nuestra autoridad, no me gusta.  Me siento mal, porque no puedo darle a mi hija algún capricho, pero ella sí, le da mil, y si le diera uno de vez en cuando, de verdad que no me quejaría, pero es cada día (llueve, haga frío, sol. Se porte bien o se porte regular. Da lo mismo, ella se lo lleva. Y ya no digo nada cuando cae enferma, que sí o sí tiene un regalo).  
¿En qué posición me deja a mi como madre?

¿Qué pasa cuando vamos al supermercado, pide una chuche y le decimos que no? Antes, no pasaba nada. Le dabas una fruta y la niña más feliz del mundo. Ahora... como no le des la chuche, rabieta al canto. Porque esta es otra... la alimentación. Quiero que mi hija coma de todo y que se coma un sugus de vez en cuando me da igual, pero que yo digo que es uno a la semana y ella le dé uno cada día, a mis espaldas me repatea. Y es que ahora la peque empieza a hablar con todas las consecuencias. Y así es como nos enteramos de todo lo que nos esconde.

Lo peor es cuando mi marido le pide que no le compre nada más. La respuesta es rápida y sencilla: Le compro lo que me da la gana y mientras tenga dinero le compraré todo lo que ella quiera.

Así que lo único que pienso es en que estoy criando a una pequeña consentida y esto se me va de las manos. Una niña que no le da valor a las cosas, no le da valor al esfuerzo de sus padres, no le da valor absolutamente a nada y que cuando oye la palabra no, se monta la de San Quintín.

Quiero poner límites, pero no solo a mi hija. También a la abuela. ¿Pero cómo hacerlo? Y lo pregunto en serio, porque ella siempre nos hace el "favor" de cuidar de la niña si nosotros, por trabajo no podemos. Pero no puede ser que la críe con todo esto.

miércoles, 21 de marzo de 2018

EXTRAESCOLARES. ¿REALMENTE NECESARIAS?

Hoy vengo con un post de opinión. ¿Realmente son necesarias las extraescolares? 

La pregunta es bastante general y la gente dirá. Sí, claro! los niños se lo pasan bien, hacen deporte o música o idiomas. Y hasta ahí yo estoy de acuerdo. Sinceramente me gusta que la peque haga alguna extraescolar.


Pero ahora lanzo la pregunta que realmente creo necesaria: ¿Es normal o necesario que tenga un niño extraescolares cada día?

Mi respuesta es: NO. Y lo pongo así de grande. NO. Una cosa es un adolescente que sabe lo que quiere, que quiere hacer esas extraescolares, porque necesita y quiere la música, el deporte, los idiomas o jugar al ajedrez. Pero un niño pequeño, en mi opinión lo que necesita es JUGAR.

Está bien que empiecen a hacer alguna actividad fuera del horario escolar, para ver lo que le puede interesar más. Por ejemplo, nosotros este año la hemos apuntado a dos extraescolares. Una de ellas es iniciación musical, donde hacen juegos musicales, aprenden canciones y los profesores llevan un instrumento cada semana para que lo vean, se familiaricen y ellos puedan ver hasta qué punto a los niños les puede interesar. Después la hemos apuntado a iniciación al deporte, donde se pasan una hora haciendo diversos juegos pensados en el deporte, como hacer volteretas, saltar, tirarse en plancha a la colchoneta,...

Pero pensamos que con dos actividades tiene más que suficiente. En clase hace inglés, les enseñan a escribir, las formas, leen cuentos, tienen el día de los abrazos, el día de los trabajos y creo que esto ya es más que suficiente. Mi hija va a P3 y ya tiene compañeros que tienen extraescolares todos los días. Un día inglés, otro día música, otro día deporte, otro día natación y el último un proyecto del cole. 



Yo no encuentro necesario tantas actividades. Son niños y pienso que los agobiamos con tantas cosas. Pienso que es mejor ir poco a poco,  ir probando algunas actividades y viendo si al pequeño le interesa, porque a lo mejor nosotros, como padres pensamos que hacemos lo mejor, que hagan de todo, que no tengan tiempo de aburrirse. Pero es que SÍ es necesario que se aburran. Es necesario que jueguen libremente, vayan al parque o en casa. 

He llegado a oír a padres decir que lo apuntan a todas las actividades extraescolares porque así cuando llega a casa, el niño está cansado, lo duchan, cenan y cae redondo. Pues a mi me gustaría tener media tarde libre para jugar con ella todos los días, porque pienso que me pierdo parte de su infancia.

Es verdad que luego existe la otra cara de la moneda. Padres que no pueden ir a buscar a sus hijos antes porque trabajan hasta tarde y en lo apuntan a extraescolares para poder dejarlo más tiempo. Gracias a la NO CONCILIACIÓN  de este país, donde debes elegir trabajar todo el día para tener un sueldo "digno" a final de mes o pedir reducción de jornada, con el hecho de reducción de sueldo y poder disfrutar de más momentos familiares. De este tema ya hablaré en otro post, porque tiene mucha miga.


Por ahora, decidme. ¿Sois de los de extraescolares todos los días? ¿O de jugar libremente después de estar todo el día en el cole?

viernes, 16 de marzo de 2018

CHEERZ UNA APUESTA SEGURA PARA TENER SIEMPRE NUESTRAS FOTOS MÁS QUERIDAS

Pues sí, hoy vengo a hablaros de esta marca con la que me ha encantado colaborar y con la que no descarto para futuros regalos y cositas pensadas para casa y es que para mi Cheerz se ha convertido en una apuesta segura para tener las fotos que más queremos en el formato que nos apetezca.

Un día trasteando, buscando la mejor opción para hacer un álbum digital me topé con ellos. Me hizo gracia su web y vi que tenía un mundo lleno de posibilidades.

¿Queréis saber lo que me convenció a hacerme con ellos el álbum digital? Que tienen una app gratuita perfecta para hacer todo desde el móvil.

Así que cuando la vi me dije: esto tengo que probarlo. Desde Cheerz tienen un equipo muy grande de programadores, cuya función consiste en hacer que la experiencia del usuario sea cada vez mayor, tanto por la web como la app. La app está pensada para todos aquellos que hacen fotos día a día con su móvil (sí, como yo, básicamente) porque las cámaras como tal han quedado más en segundo plano y es que, solo los verdaderos fans de la fotografía tienen este tipo de cámaras. El problema es que con el tute diario terminamos por olvidarnos de estas fotos que están en el móvil, hasta que una de dos, o se pierden porque cambias de terminal o tu teléfono te dice que la memoria está llena y es hora de desprenderse de alguna cosa.

Y es que, yo no soy de ir con la cámara de fotos. Me encantan las cámaras pero al final me molestan mucho y termino cogiendo el móvil, que siempre lo llevo encima y es que no soy como la mayoría de bloguers que se precien con su cámara reflex semiprofesional. Ya lo digo, yo soy de móvil, hasta para mis vídeos de Youtube lo utilizo y el resultado es excelente. Y es que mi móvil es uno más en mi vida diaria, es mi ordenador, mis notas mentales, mi cámara, mi todo.

Luego, siempre me he encontrado otro problema, para mi el más importante y el que más pereza me daba a la hora de hacer esto. Si lo haces en una tienda física, debes, pasar las fotos al ordenador, después crear un carpeta, esa carpeta poner las fotos que quieres imprimir en el álbum, ir con un pendrive a la tienda con las fotos, escoger el álbum y que las impriman, tienes el problema de que si ellos hacen el álbum o les pones número para que sepan cómo ponerlas o si no tienes que hacerlo tu. Si lo haces por una tienda online, te las bajas al ordenador, creas la carpeta y en muchas de estas tiendas, luego tienes que ir foto por foto escogiendo y mirando cómo poner la foto.

Pues con Cheerz y su app esto no pasa. Te instalas la App, abres la aplicación y decides qué es lo que quieres. Que sí, eso es un problema, porque tienen tantas cosas bonitas que es imposible decidirse! pero os hablo de mi experiencia, así que te vas a Álbumes y allí se te abrirá todo un mundo de posibilidades: Tapa blanda, tapa dura, con ventana, apertura a plano. Cuando decide qué tipo de álbum, puedes elegir el formato (cuadrado pequeño, retrato, paisaje, cuadrado grande). ¿Qué tipo de papel quieres? Y luego ya empieza lo bueno, eliges el color de la portada, si pones foto fuera, si pones título al álbum y .... ¡a elegir fotografías! Dependiendo del tipo de álbum que eligas tienes más o menos fotos para elegir, pero siempre le puedes dar a la opción de añadir páginas al álbum, por supuesto con un incremento más que razonable. 

Yo la verdad es que me volví loca por elegir las fotos. Desde que nació la peque le hemos hecho infinidad de fotos y hay algunas que guardan recuerdos especiales, como nuestro primer viaje en familia, el primer encuentro de blogueros con Xanascat, la primera vez que sonrió, cuando estaba con su teti, fotos con la familia, abuelos, tíos y primos que adora. Elegí las más significativas, las que más nos  gustan, las que siempre que las miras suspiras por el tiempo que ha pasado y por lo bonito que es poder tener esos recuerdos para siempre. 

Después de elegir fotos viene una parte que me encantó: Puedes elegir, o haces tu todo el trabajo de ponerlas como quieres y donde quieres o dejas que la propia app te las coloque por orden cronológico. ¿Sabéis lo que significa eso? Que las 200 fotos que puse, se colocaron por orden cronológico sin tener que pensar en cómo ponerlas y perder un tiempo que hace que me ponga de los nervios. Sí, soy de esas del aquí y ahora. Así que esta app me ha ido de lujo. Después de dar el Ok a que las pusiera por orden cronológico solo le eché un vistazo y comprobé que todas estaban bien encuadradas o que me gustaba la disposición, pues si no te termina de convencer, puedes cambiarla por las opciones que siempre te mostrará la app, yo cambié unas cuantas, encuadré unas otras y listo. Solo me quedaba pasar por caja y el pedido ya estaba para imprimir.

Yo que soy tecnolerda y para todo tengo que pedir ayuda a mi medio limón, me gustó hacerlo sola, para darles la sorpresa a él y a la peque. 

Como os he dicho antes, Cheerz no solo se especializa en Álbumes digitales, si no que también tienes un abanico de posibilidades, como: 


Y después de probar su producto estrella, con los álbumes hay uno que me llama poderosamente la atención para hacer un regalo con encanto para alguien muy especial. Álbum bebé:

Se nota que el principal obejtivo de la marca es hacer que nuestros recuerdos sean parte de nuestra vida y nos acompañen en el día a día de una forma más divertida y dinámica.

Y es que empiezas y ya no quieres parar. ¿Os queréis reír? El otro día miraba una de las paredes de nuestra habitación y le decía a mi medio limón, está muy vacía, tendrmeos que mirar esa Decoración Mural que tiene Cheerz y es que las fotos sobre lienzo siempre me han parecido una monería. ¿Creéis que tardaré mucho en hacérmelos? Ya estoy midiendo la pared para saber cuántos hacer!!!!!

Así que no lo dudes, si quieres hacer un regalo especial a alguien o simplemente quieres que esas fotos a las que les tienes cariño no se pierdan en el olvido de la tecnología, bájate la app de Cheerz y empieza a trastear, porque podrás encontrar cosas realmente maravillosas.

Aquí os dejo una muestra de cómo quedó nuestro álbum, si queréis saber más, en breve os haré un vídeo para que lo veáis con más profundidad, tipo de papel, calidad, formato, ...


Sopresa de última hora!!!! Os traigo un código de descuento para todas aquellas personas que estén pensando en hacerse un álbum tan bonito como este. Válido hasta el 25 de marzo a las 23.59, descuento con una compra de 20€. ¿qué quieres saber el código? Pues aquí lo tienes: TUALBUM

martes, 13 de marzo de 2018

PASANDO DE TONTERIAS: HARTA DEL MIEDO AL QUE DIRÁN

Yo empecé en el mundo bogueril hace años. Es verdad que este rinconcito solo tiene tres años y unos pocos meses, pero antes de este blog maternal y personal tuve otros. Uno de ellos no duró mucho y es que la falta de constancia y de inspiración hicieron que lo dejara aparcado. Después de un tiempo, abrí un nuevo blog. Este blog estaba pensado en mis hobbies más fuertes (cine, series y literatura). Mi marido y una amiga se les ocurrió que con lo bien que escribía podía hacerlo en un blog y además hablar de lo que más me gustaba. Así que me lancé a la aventura. Poco a poco ese blog fue creciendo. Tuve pocas colaboraciones y todo lo que se publicaba era de cosecha propia. Al final decidí crear una sección donde escribiría algunos relatos. Mis pequeños pasos a un futuro que me gustaría, algún día poder llegar, ser escritora. Terminar un libro y si ninguna editorial está interesada, autopublicarme yo misma.
Este blog duró muchos años, hasta que nació la peque. Desgraciadamente, el nacimiento de mi niña hizo que tuviera que dejar aparcado durante un tiempo mi pequeño rincón de hobbies y es que ella abarcaba mis 24 horas, sin dejarme un momento para mi, para poder hacer algo más que estar con ella, sobre todo en el tema de lectura, porque series y películas en casa nunca dejamos de ver.
Pasado un tiempo quise volver a él, pero no me llegaba el tiempo para compaginar los dos blogs (este ya estaba creado), la vida laboral y la vida familiar. Así que con todo el dolor de mi corazón, tuve que dejarlo atrás. Aunque a veces vuelvo para releer alguna de mis entradas.
Hoy os hablo de este pasado porque vengo con un tema que ya me ha superado. El miedo al que dirán y os preguntaréis: ¿Ha pasado algo? No. No ha pasado nada en concreto, pero sí he visto claras diferencias entre un mundo blogueril y el otro.

Mientras que en el mundo de los blogs de literatura, cine y televisión reina el buen rollo (obviamente, hay ovejas negras en todos sitios, pero no es la norma imperante), yo te ayudo, tu me ayudas. No estoy de acuerdo contigo pero te sigo igualmente,... En el mundo de los blogs maternales es una carnaza y sí, digo CARNAZA. Por supuesto que hay gente que merece la pena y tengo la suerte de contar con muchas personas conocidas en este mundo que me las llevo como amigas hasta el fin del mundo. Pero luego ves en las RRSS como se despellejan de una manera que no entiendo.


No lo entiendo, porque no lo comparto y no lo comparto porque esto no es lo que quiero enseñar a mi hija. Claro que la enseño a que debe defenderse, pero de eso a llegar a insultos, malas formas y amenazas, como que no.

Normalmente soy de las que se mantienen al margen, sobre todo en RRSS, aunque el otro día tuve que decir la mía porque estos patios de colegio no los soporto. Intento no meterme donde no me llaman, pero todo esto me ha hecho pensar. 

Si hablas de un tema que no es políticamente correcto, te comen viva. Si cuentas tu postura sobre un tema concreto y no es como el de la mayoría de mamis chulas que hay por las redes y que tienen sus blogs con millones de seguidores (y con menos también) te lapidan. Y ahí estaba yo, desde hacía un tiempo con el miedo al qué dirán. Miedo que si digo que hago esto, me van a comer en las RRSS y no tengo ganas de enfrentamientos. Es que si digo esto otro también me va a pasar

Y fue cuando me di cuenta, de que no puedo tener un blog si no soy sincera conmigo misma ni con vosotros y sobre todo si hablo de temas vanales para no meterme en berenjenales. No quiero hacerlo. Y por eso digo esto aquí y ahora. Voy a ser la que he sido siempre. No busco broncas, no busco mierdas, pero voy a escribir de lo que me apetezca y si un día cuelgo una receta que lleva un kilo (sí, exageración máxima) de azúcar, no quiero malos rollos. Y pongo este ejemplo como podría hablar de otros temas.

Ya lo sabéis. Vive y deja vivir. ¿Por qué no podemos tener un debate en condiciones, sea por las RRSS, sea por el blog, sea como sea, pero un debate civilizado? Un debate donde cada una ponga sus puntos de vista, donde se vea la diferencia entre ambas, pero que después de todo sigamos siendo las mismas de siempre, con nuestras cosas buenas, nuestras cosas malas, pero sobre todo dando una lección y enseñando que sí se puede tener pensamiento diferente y seguir a esa persona. 

Yo soy un ejemplo de ello. Sigo a gente que en su momento hablaron de algún tema que no me gustó, porque no comparto. Lo dije y seguí con mi vida.

Así que sí, paso de tonterías y estoy harta del miedo al que dirán. Espero que sigáis leyéndome, espero que si no estáis de acuerdo, de manera respetuosa me expliquéis vuestro porqué y sigamos en las RRSS como siempre. Bienvenidos a una nueva Mami Reciente Cuenta, donde habla sin pelos en la lengua.

viernes, 9 de marzo de 2018

COLEGIO. DIETA VARIADA.

Una de las cosas que más me preocupaban cuando buscábamos colegio para la peque, era el tema de los menús escolares. Había leído de todo y contando que siempre se quedaba a comer quería que tuviera una alimentación lo más variada posible. 

Y debo decir que es una de las cosas que me tiene más contenta. En el cole de mi hija no hay día de fruta, porque todos los días hay fruta. Solo dos o tres veces al mes tienen un postre que no es fruta y suele ser yogurt natural, así que no me parece nada mal. 

La verdad es que la peque es una gran comedora de fruta, verdura, legumbres, pero no le hace ascos a un buen dulce, para qué negarlo. No sé si es porque durante el embarazo me dio por comer fruta o porque la come desde bien pequeña,  pero nunca le hace ascos cuando se la ofrecemos (compota de manzana o fruta triturada desde el primer día dice que no. Ella se la come a trozos). Por supuesto tiene sus preferidas, como el melón o la sandía. Pero tuvo una buena temporada en que su desayuno era solo plátanos.

Como digo, en el cole sigue una dieta variada, en la que la verdura, carne y pescado son las protagonistas. Pocos días tienen pasta y otros pocos legumbres y es que mi medio limón me dice muchas veces que le encantaría ir a comer al cole por la variedad, recuerdo que un día vino toda contenta y me dijo: mama hoy he comido arroz negro y me lo he acabado todo.

Todo esto no da mucha confianza. Como mi medio limón va a recogerla al cole cada día, se conoce tanto a las profesoras como al personal de comedor y estas siempre le dicen lo bien que come la niña. 

Otra cosa que tiene el cole es que les dejan repetir. Algo que me sorprendió y es que justamente esta mañana su padre le ha dicho: Hoy te tocan lentejas para comer y ella rápidamente ha contestado: Me voy a pedir dos platos. (Y es que es uno de sus platos favoritos).

Nunca hemos tenido problemas en que fuera más o menos comedora. Sinceramente, muchas noches solo quiere un par de salchichas de pollo o un poco de crema de verduras, o un plato de sopa. Pero con eso, yo ya estoy tranquila. Y sí, ha tenido días de esos en los que parece que todo se le pone en contra y no quiere ni ver la comida. 

¿Qué hacemos en esos casos? Nada. Si no quiere cenar, pues que no cene. Sé que cuando tenga hambre nos lo pedirá.

Cuando salimos a comer fuera es una gozada. Y todo gracias a la variedad de comida que ha probado y que le gusta. Porque por mucho que los restaurantes ofrezcan su menú infantil, pocas veces hacemos uso de ello, porque su oferta es mas bien pobre, no salimos de los macarrones con tomate y pollo empanado y aunque a la peque el pollo le gusta, la pasta es de las cosas que más le cuesta comer y al final siempre come de nuestra comida.
Me parece genial que en los restaurantes se pueda tener una oferta infantil, pero no podrían poner algo más?
Con deciros que una vez nos fuimos de boda y se puso a llorar porque ella quería comer como yo y le habian puesto pasta con una salsa a base de tomate. Tuve que darle de mi pescado para que pudiera cenar y lo peor fue la camarera, preguntándome por qué no se comía su plato. Respuesta rápida: Porque no a todos los niños les gusta la pasta.

En el cole se toman muy en serio la alimentación y me alegro al pensar que siempre tiene su pieza de fruta para terminar esa gran comida. 

La etapa del crecimiento es importante llevar una dieta variada en la que la fruta y la verdura tengan un peso considerable. 
La fruta está constituida básicamente por fibra y vitaminas. Nutrientes esenciales que garantizan un buen crecimiento físico.

Pero con esto no vengo como la mejor madre del mundo que no le da nada de azúcar a mi hija. Ya sabéis que no soy de extremos y me parece bien cuando, a veces, se come algo diferente, aunque no sea (del todo) políticamente correcto. 

Me tomo muy en serio la alimentación de mi hija y por ello siempre intento que coma variado y no repetir muy amenudo los platos (aunque el pollo es la carne que más abunda en casa). Si para picar entre horas, un día no le apetece una fruta, no me tiro las manos a la cabeza ni la obligo (creo que lo de obligar tiene el efecto contrario a lo que realmente se quiere) y si me pide, por ejemplo, unas galletas con chocolate, pues se las doy. Es verdad que muchas veces, intento que sean caseras, pero también tenemos de las compradas.

Pienso que no todo se tiene que llevar al extremo y si ella tiene una dieta variada y equilibrada, porque un día tome azúcar no la voy a matar. Estamos demonizando ciertas cosas que para mi no se deberían tratar así. Es verdad que los productos industriales están llenos de azúcares, grasas saturadas,... Toda la vida han estado así, pero antes comíamos más casero. Si en mi casa seguimos con lo casero (la comida de cuchara es nuestra preferida), ¿por qué no comernos un helado, galletas o chuches un día que nos apetezca? ¿Realmente os parece tan malo? 

Creo que llevados al extremo sí que lo son, pero no se debe demonizar tan a la ligera.